Opinión. Vicentin: parte de esa grieta interminable. Por Martín Calcagno

Hoy es Vicentin pero el nombre podría haber sido otro, es la diferencia de pensamientos que termina enfrentando posturas, sobre qué país quiere y pretende cada uno y donde muchas veces la doble moral también juega su partido.

El caso Vicentin: una agroexportadora que construyó un conglomerado de empresas que van desde la propia aceitera, desmontadoras, hilandería y tejeduría, producción de biodiesel, elaboración de vinos y jugos, feed lot, frigorífico, acopio y exportación de miel.

Una empresa que a lo largo de sus 90 años mantuvo su crecimiento para convertirse en la más importante de la provincia de Santa Fe, con 7.000 puestos de trabajo directos y 22.000 de manera indirecta.

En la historia reciente, Vicentin se presentó en Convocatoria de Acreedores por una deuda de 1350 millones de dólares, de los cuales 300 millones le debe al Banco Nación, principal acreedor de la empresa. A demás de productores, pequeñas cerealeres, cooperativas y otras entidades financieras victimas de esta deuda.

La nueva grieta hoy llamada Vicentin pero que en realidad es la grieta de siempre, comenzó el lunes 8 de junio cuando el presidente Alberto Fernández anunció la intervención para luego expropiar la empresa.

Ese fue el inicio del conflicto donde se marcaron dos posturas bien distintas, a favor y en contra, por un lado quienes acompañan la medida del presidente contrarrestando con quienes salieron a la calle a bancar a la empresa.

Lo que dijeron en el Banderazo

“Esto no es por Vicentin, esta lucha es en defensa de la propiedad privada, no queremos que un gobierno venga a quedarse con el trabajo de toda una vida, hoy es Vicentin mañana puede ser otro. Como un gobierno que gasta más de lo que recauda, va a seguir endeudandose ahora en el sector privado, ¿Quien lo va a pagar? nosotros”, exclaman quienes se manifestaron en contra de la expropiación.

Por otro lado los que alientan la intervención del gobierno subrayan que “si no es el estado, quien va a salir a auxiliar a los trabajadores y estafados por Vicentin, hasta cuando el Estado bobo va a ser cómplice de una empresa que incluso tiene una causa penal por fuga de capitales, a través de una cuenta offshore, desde Paraguay por 200 millones de dólares, la misma semana que se declaró en estrés financiero”. Narró en Quórum el programa político de Canal 2, el diputado Carlos Del Frade, integrante de la comisión investigadora.

Incluso dentro del propio mundo del Derecho, están quienes mencionan que la “intervención de la empresa es legal”, dijo en nuestra señal el abogado Juan Andrés Pisarello, miembro del Instituto del Derecho Constitucional de la UNL.

Mientras que otros levantan bandera sobre un hecho inconstitucional, ya que la misma está en un proceso judicial, “respeten la independencia de poderes, un DNU no es más importante que la propia ley, la Justicia aprobó el Concurso Preventivo”, mencionaron en el banderazo en Carlos Pellegrini.

Un tema que dentro del propio gobierno de Santa Fe trajo su debate, ya que el ministro de Producción Daniel Costamagna se manifestó en contra de la expropiación, y en su momento Omar Perotti dijo acompañar la medida de Alberto Fernández.

Las aguas están bien divididas y con el fanático por cada lado que te encuentres demuestra mucha bronca e indignación por lo que está sucediendo, un nuevo River y Boca, un partido histórico que se sigue jugando, donde cambian las camisetas y los nombres pero la grieta es la misma, mundos completamente contrapuestos que genera rispidez en nuestros pueblos, entre vecinos por una posición en la que nunca se pondrán de acuerdo, porque es parte de esa grieta interminable, es parte de la política, es parte de Argentina.